martes, 11 de marzo de 2014

All the things she said (La desorientación sexual III)

Bueno. Le pasan cosas conmigo. Ya está. La peor parte ya pasó.

- ¿Lu estás bien?

- Sí

- Estas blanca, demasiado.



Sí. Estaba completamente aterrada. Creo que si me corazón hubiese latido más fuerte se me salía del cuerpo. Muchos nervios y muchas emociones chocando como olas. No quise decirle, pero tenía un poco de miedo. Por primera vez en mi vida, tuve miedo de ser la diferente. Ella tan segura. Yo tan ingenua. ¿Dónde esta mi capacidad de ser? dios mio. Notó mi incomodidad. Y sí, como no iba a notarla, si estaba pálida callada y con el corazón en la garganta. Empezó a hacerme caricias, y se acercó a mi oído. Pronunció las palabras que siempre odié, pero como salían de su boca, no tuve otra alternativa que volverme una dócil; ''todo va a estar bien''. 

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Nunca me gustó que me dijesen que las cosas iban a estar bien. Es la frase más patética para calmar a alguien, para dar aliento, o evitar un ataque de pánico. Cuando alguien te dice eso, sabes que las cosas van a ir de mal en peor. La primera vez que las escuché, recuerdo que había fallecido mi abuela paterna. Mi hermana me dijo; ''Luci, tranquila, todo va a estar bien''. Dos días después de eso, papa se cayó borracho en unas bolsas de basura y se lastimó la cabeza. Lo llevé a la cama y lo cambié. El no supo decir mi nombre. Mama estaba en un casamiento y la llame llorando. Ella llamo a mi padrino. Mi padrino a mi hermana. Todo fué un desastre. Esa vez fué cuando me dí cuenta la magnitud de la situación en casa y que el significado de la palabra ''adicto'' va mucho más lejos que alguien que le ''gustaba mucho algo''. En definitiva, nunca me gustaron esas palabras. No me gusta que las personas me calmen con eso. Me gusta un buen abrazo y un ''las cosas están para la mierda, pero me quedo acá con vos, si te quedas acá conmigo''. Hoy en día es dificil encontrar alguien así. Nadie quiere enamorarse de una persona repleta de demonios y mucho menos convivir o pasar tiempo con ella. Los individuos como yo somos una bomba de tiempo. Y cualquier estupidez siempre detona la más grande de las explosiones. Nos apegamos a la primer señal de cariño u amor que pase en nuestro camino. Nos apegamos a eso. Buscamos la felicidad por otro lado por que en nosotros mismos nunca la vamos a encontrar. Somos seres distintos. 


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La sinceridad en sus palabras era lo más dulce que escuché en mi vida. Pronto me di cuenta que el ''me pasan cosas con vos'' detonó en un ''estoy enamorándome''.

Pero las cosas iban a complicarse, y mucho.

Esa misma tarde la despedí y me fuí a casa (se preguntarán si la besé, no, no lo hice). Llegué y por suerte todo estaba sereno. No había un grito. No había una pelea. Todo estaba, extrañamente, silencioso. Fuí a la computadora y me conecte al msn. Puse música. Abrí Tumblr. Miré vídeos, lo habitual. Ví que ella estaba conectada y esperé a que ma hablase. There's no way I'm talking now. Por suerte (y como de costumbre) ella supo que yo no iba a empezar la conversación, por lo tanto me habló. Se escuchó el sonido del chat, y hablamos toda la noche de corrido. Bueno, toda la noche, lo que yo consideraba ''toda la noche'' en realidad eran 5 horas seguidas sin terminar en el incomodo momento en el que ya no tenes qué charlar y empezar a colgar mirando estupideces por Internet. Era divertido por que estábamos lejos pero nos sentíamos más cerca que nunca. Empecé a entender como las personas podían enamorarse a través de Internet y el dolor insoportable de necesitar a tu amor y no poder abrazarla, besarla o incluso, tocarla; pero también me dí cuenta la magia de la situación y comencé a dejar de juzgar por ese lado con la terrible oración redundante en ciertas edades que dice ''como podes tener una relación basada en chat, por favor, es imposible'' guess what, it's not. La saludé y me fuí a dormir. Nunca me iba a dormir, solo me acostaba para no tener el constante acoso de mi vieja y su capacidad de quemarme la psquis en el lapso de 40 segundos con su reproche ''la computadora hace mal por que bla bla bla bla''. A mi la computadora me hace bien por que charlo con ella y punto. Giova sabía que yo no cerraba los ojos al irme, por lo tanto recibí su mensaje a los pocos minutos de acostarme boca arriba y ponerme un cd bajito de fondo. Ustedes pensaran; te acosaba a mensajes. No, era lindo. Me gusta que me manden mensajes, o se preocupen por mí. Siempre me gustó pero no soy de las que admiten sus gustos ante cualquiera. La realidad es que soy muy cerrada por que me han decepcionado mucho y a veces eso te inhibe las ganas de conocer alguien. Todos son ''distintos'' a los demás hasta que se presenta el primer gran problema y se esfuman casi tan rápido como se consume un cigarrillo. Cualquier imbécil sabe eso. Bueno. A lo que iba. Me llegó su mensaje;

- Deja de mentirme, vos nunca te vas para dormir

- No. Es cierto. Me voy para pensar en vos en la cama

- Seguro

- Calmate hormonas 

- Corta mambo

- ¿Corta mambo? Ves que me gusta un camionero

- Yo sabía que te gustaba já

- Callate queres 


Me dormí. Al otro día no me desperté con su mensaje y me preocupé. Asi que le mandé uno yo (no siempre soy la hija de puta fría de la historia eh)

- Buen día ♥           (Puse un corazón por que TODAS queremos que nos manden un mensaje lindo a la mañana)

- Buen día amor, te iba a mandar un mensaje pero me quedé dormida de nuevo

- Sos un perezoso. Seguro tus viejos te sacaron de cautiverio.

- JAJAJ (me mando la risa en mayúscula. La hice reír en serio. Bien Lu)


No hablamos más durante el resto del día por que yo tenía que ir al colegio. De por sí era una tortura. Siempre fué una tortura ir al colegio siendo alguien como soy yo. Nunca me aceptaban en los grupitos de chicas (no era que me interesase tampoco hablar de lo lindo que era x chico) como les decías la palabra ''tetas'' y salían corriendo despavoridas. Era gracioso igual, pasaba la mayor parte de tiempo tirando comentarios ironicos que solo mi mejor amigo entendía y con eso estaba bien. La realidad es que pasaba mi tiempo mayoritariamente con los agresados, los chicos más grande. Yo pasaba por el pasillo y me saludaba cálidamente con gente adelantada a mi edad y eso a mis compañeros les daba una úlcera ya que no tenían la capacidad neuronal para hablar con alguien un poco más grande que no fuese un primo, o un conocido del club. Creo que por eso me dejaban afuera. Mi mochila estaba llena de pins de bandas alternativas que nunca en su vida se iban a cruzar y cualquier cosa que hiciese era algo que seguro se relacionaba con satán y mejor no acercarse ¿no? 
Terminaba mi día y volvía a casa. La costumbre era esa, manejarme sola, volver, hacerme algo de comer, dormir, escuchar música, salir a dar una vuelta, no mucho en realidad. Tenía buenas notas, asi que por ese lado no me perseguían tanto, en el fondo me gusta estudiar, vivo safándola con eso. Venía escuchando música y casi a dos cuadras de casa, me sorprende un abrazo. Pegué un grito monumental. Pensé que estaban por secuestrarme, hasta que atiné a ver las mangas exageradamente largas de un suéter rojo. Solo alguien en mi vida puede venir con un suéter rojo de mangas lo suficientemente largas para taparse las manos. Sí. Acertaron. Era Giova. 
Le pregunta que era lo que hacía acá y por que no estaba en la escuela, resulta que al ir a un colegio del estado los paros son mucho más frecuentes y no tiene clases la mitad del año mas o menos, algo que yo por supuesto desconocía por que mi bello colegio se aseguraba de tener SIEMPRE ABIERTAS las puertas para los estudiantes, qué placer (nótese la ironía). Me acompaño hasta casa y la invité a pasar. Comimos juntas, miramos la programación un rato, y nos fuimos al cuarto de arriba. En toda esta etapa, yo nunca quería que ella estuviese mucho tiempo en mi cuarto, es algo muy personal donde paso mucho tiempo pensando y es muy dificil pensar una vez que la persona que da vuelta tu existencia tocó tus cd's, se acostó en tu cama, largó una risa en la esquina del placard o jugó un par de minutos con tu guitarra. Nos sentamos en el mismo lugar de la última vez. Solo que esta vez, yo estaba sentada tipo indio, y ella hizo lo mismo pero en frente mío. Me presentó una banda nueva; ''Tatu'' se llamaba. PARA QUÉ. Fué la banda que desató mi protagonismo en el mundo ''gay''. No pasaba un día que no escuchara por lo menos 6 temas repetidos 10 veces. Mientras las dos hablábamos empezó a sonar ''All about us''. Priceless moment. Se dió cuenta que yo sabía la letra COMPLETA  y que le dedicaba cada palabra a ella. Me miró y los ojos le brillaban, en la oscuridad de la tarde (no les conté pero era Invierno, por lo tanto eran las 5:30 de la tarde y ya casi anochecía) me agarró de la cara, me volvió a mirar y se acercó. Cerré los ojos. 

Se me revolucionó la cordura. Solo imaginen el ámbito. Nadie se podía enterar por que estábamos totalmente perdidas. En su familia sabían de su sexualidad y no les gustaba, basta decir que si en la mía se enteraban de algún indicio me internaban en el Borda. Pero fué uno de los momentos más mágicos de mi vida. No tenía miedo, no sentía nada más que su boca sobre la mía y eso era suficiente para seguir en pie y dejar atrás todo tipo de criticas. El grito de libertad se escuchaba por todo el cuarto. Nos besamos durante toda la canción. Y la que seguía y la otra. Así durante varios minutos, pensé que iba  a sentirse raro, incómodo, todo lo contrario. Si alguien hubiese filmado el evento podría haber visto un aura de felicidad alrededor de mi cuerpo, y no dudo que en el de ella, también. No nos despegábamos, hasta que se escucho el golpe de la puerta. Estaban tocando la puerta del cuarto (yo lo había cerrado con llave pensando en una situación así) (tengo que decirles que amo adelantarme a la mala suerte). Giova se levantó rápido de mí y se sentó en la cama yo intente acomodarme el pelo la camisa las ganas lo todo. Abrí la puerta con una sonrisa de cachete a cachete. Era papa. No estábamos tan perdidas. Le presenté mi nueva ''amiga'', la saludó y se fué bajando la escalera con un ritmo muy seguro de ''que simpática la amiga de mi hija''. Volví a cerrar la puerta con llave. Y seguimos un rato más.


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Me acuesto en mi cama. Obvio que se viene una selección de temas a lo emo por que la extrañaba. No quería dormir sin ella, y sí, hablo de dormir. Dormir en el sentido de cerrar los ojos e inmutar en morsas, en el sentido más propio de la palabra. Me llamó la atención no recibir ningún mensaje después de esto. Me adelanté a escribirle;

- Te extraño.

No recibí una contestación en 15 minutos. Giova no es de esas personas que simplemente se quedan sin crédito, por supuesto, uno ante estas situaciones nunca piensa un ''debe estar cenando' ''se esta bañando'' ''no escucho el celular'' nunca. De hecho lo primero que viene a inundar tu cabeza son situaciones del tipo - ya fué no me contesta quería chapar y ya lo hizo ahora va a ser su vida con otra chica más linda de ojos claros pelo oscuro y ya adoptaron mil gatitos en su departamento de dos ambientes-

(♪)

- Yo también te extraño mi vida                             

 *sonrisa de retardada en 3...2..1* 

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