viernes, 30 de mayo de 2014

Pêtit

- Por favor dejame acompañarte adentro, es lo menos que puedo hacer.

- No, dejame, no puedo sentir lo que siento por vos.

- Valentina  calmate, no hay nada de malo.

- Lucía ¿todavía no entendés? todo lo que pase alrededor tuyo es malo.





Con esa última línea y los ojos brillantes empañados de lágrimas cruzó la puerta de su casa. Hacía un frío despiadado y el viento no dejaba el pelo en un lugar estable. 
Nunca entiendo bien los problemas que detono. Podía ver como ella lloraba, realmente estaba sufriendo y yo no podía hacer nada, absolutamente nada. Sentía como sus pasos se alentaban mientras desaparecía de mi vista.

Me pongo los auriculares y espero el colectivo. El transporte público siempre es un buen lugar para pensar aunque todos digan que es insoportable. Demasiado caluroso, demasiado frío, muy lleno, muy vacío; mientras todos manifiestan sus quejas personalmente creo que es el lugar perfecto para mirar por la ventana y viajar hasta donde te den las monedas. Tenía tanto que pensar.
No recuerdo cuando fué que tuve una relación sana, las cosas constantemente eran complicadas, tanto con mis amigos como con mi familia. Esta última se reflejo íntimamente en mis relaciones amorosas. No estoy acostumbrada a la unión y creo que uno nunca esta del todo acostumbrado. Nos cansamos de las personas que nos hacen bien, perseguimos las imposibles, soñamos con un amor de película y a la primer persona que nos ofrece una historia no ficcionalizada la corremos de nuestra vida en un abrir y cerrar de ojos. Pienso que crueles somos a veces con quienes realmente nos sacan una sonrisa en los peores momentos. 
  
También pienso que hago mal, pienso. No me sale nada y vuelvo a pensar. Quizás no esté emocionalmente preparada para querer a alguien; o quizás sí, mientras que la otra persona no será nunca capaz de quererme a mí. Es dificil encontrar alguien que se siente y te haga reír, que se burle de tus traumas y les saque todo tipo de solemnidad. Las experiencias vividas solo sirven de ejemplo, y los que somos la parte oscura del camino no tenemos la oportunidad de querer. Es el principio del fin, vivimos de lo que podemos ya que somos eso, somos un ''alrededor tuyo todo es malo'' nos reducimos a un problema, una aventura, un beso en un recital o quizás una noche compartiendo el mismo colchón, pero no más que eso. Es un círculo vicioso constante: ella me quiere, yo no quiero. Yo quiero, ella no quiere. Yo quiero a otra, ella me quiere a mí, yo la quiero a ella, ella quiere libertad. Que concepto de mierda tienen de libertad algunos eh ¿de donde sacaste que la libertad es ir a voltearte al primer cuerpo que te calentó  en el boliche? libertad es poder elegir. Elegir quedarse, elegir querer, elegir algo mejor. La libertad es una ilusión que nos hace pensar que tenemos el control de todo cuando en realidad todo tiene control sobre nosotros, incluso sobre lo que no conocemos. El concepto y la idea de la misma estan muy mal empleados. 

Vos lloraste porque sabes que seré la única que en vez de taparte con un paraguas, te llevó a correr abajo de la lluvia. 




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